Compartiendo procesos – Harrotu Ileak, Tabakalera, Donostia

Compartiendo procesos – Harrotu Ileak, Tabakalera, Donostia

Compartiendo Procesos es una propuesta expositiva itinerante de hablarenarte para reunir, sintetizar y visibilizar algunos de los proyectos artísticos realizados en el marco del proyecto Collaborative Arts Partnership Programme (CAPP) en diversos paises europeos, durante cuatro años. hablarenarte ha sido el coordinador de este proyecto en el contexto español, en el que han participado Medialab-Prado (Madrid), Tabakalera (Donosti), Centro Huarte (Huarte) y ACVic (Vic).

Compartiendo procesos se componía de videos, materiales impresos, textos descriptivos y elementos objetuales. Con esta muestra se proponía, por un lado, mostrar la diversidad en los proyectos que trabajan con herramientas colaborativas, y por otro, generar un lugar para el aprendizaje e intercambio entre la comunidad local, nacional e internacional sobre prácticas artísticas colaborativas.

Durante el transcurso de la exposición, hubo varias instancias de activación de este espacio: un grupo de lectura se reunió una vez por semana y se realizaron dos talleres que buscaron generar una metodología afín a proyectos colaborativos.

En esa etapa, la exposición se enfocó especialmente en Harrotu Ileak – un proyecto de Felipe Polanía y Oihane Espuñez con el departamento de mediación de Tabakalera realizado en Donostia como proyecto de Residencia Artística organizada en colaboración entre hablarenarte y Tabakalera en el marco de CAPP.

La muestra itineró en 2018 por los Centros socios de CAPP en España: ACVic (Vic), Medialab Prado (Madrid), Tabakalera (Donostia) y Centro Huarte (Pamplona).

 

Compartiendo Procesos estaba compuesta por:

  • Afluents – un proyecto de Seila Fernández Arconada con A+, los vecinos de los barrios colindantes al río Meder de Vic, ACVic y hablarenarte.
  • Repensar el Contenedor – un proyecto de los colectivos Enter This y Orekari con el Centro Huarte (Pamplona) y hablarenarte.
  • Manta – un proyecto de Alexander Ríos y Byron Maher con el Sindicato de Manteros y Lateros de Madrid y hablarenarte.
  • Kaputt – the academy of destruction– un proyecto de Sibylle Peters con Live Art Development Agency (LADA) y Tate Modern (London).
  • OK the Musical – un proyecto de Christopher Kline con Tate Liverpool.
  • Youth Urban Design Workshop – un proyecto de Todo Por la Praxis con Create Ireland (Dublin).
  • After the future…of work – un proyecto de Glenn Loughran con Create Ireland (Dublin).
  • Floating Home – un proyecto de Bence Zsin con Ludwig Museum (Budapest).
  • Affect – un proyecto de Agora Collective (Berlín) con Diego Agulló, Stine Marie Jacobsen y Lorenzo Sandoval.
  • Baa Baa Baric – un proyecto de Mark Storor con Heart of Glass (St Helens).
  • You Are Splendid – un proyecto de María José Arjona con Kunsthalle Osnabrück.
  • Harrotu Ileak – un proyecto de Felipe Polanía y Oihane Espuñez con el departamento de mediación de Tabakalera, (Donostia). Harrotu Ileak es el programa de residencia artística durante el 2017 que se centra en un trabajo de mediación con los adolescentes que frecuentan el centro cultural Tabakalera en Donstia. Como residente se cuenta con el artista y educador Felipe Polania, actualmente viviendo en Zurich, Suiza, que realizará el proyecto en estrecha colaboración con la creadora donostiarra Oihane Espuñez, que actuará como contraparte local. Dentro del espacio de Tabakalera, de unos 38.000 metros cuadrados, existen muchas zonas abiertas, sin programación, denominadas “espacios calle”. Se trata de lugares diáfanos, con algún mobiliario, que pueden ser ocupados libremente por los usuarios que vienen al centro. Hacia diciembre de 2015, coincidiendo con la llegada de la lluvia y el frío, estos “espacios calle” comenzaron a ser masivamente ocupados por grupos de jóvenes, especialmente los fines de semana. Este es un marco de trabajo que inevitablemente hay que analizar en términos de posibilidad. Se trata de jóvenes que no tienen un contacto directo con la programación cultural del centro, perfiles que generalmente no se encuentran en instituciones de arte contemporáneo. Al mismo tiempo, la adolescencia constituye una de las edades clave a la hora de formarse intelectualmente, y en ese sentido, es fundamental pensar en las prácticas artísticas contemporáneas como herramientas que posibilitan la creación de marcos de pensamiento y narrativas alternativas a las dominantes. Se realiza, por tanto, una residencia de mediación que busca un trabajo colaborativo con estos grupos, en el cual aunar los intereses de los y las jóvenes con el arte contemporáneo.

 

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