Raza y asamblea

Raza y asamblea

A lo largo del 2017, mientras hemos estado trabajado junto con los manteros, en Madrid se ha venido generando un movimiento muy potente de personas racializadas. Personas racializadas somos las personas a quienes se nos ha dado una raza, a quienes se nos ha nombrado como parte de un grupo social diferente al blanco hegemónico. Las personas euroblancas, quienes a lo largo de la historia se han definido como «lo natural» «lo normal», nos han nombrado a «lxs otrxs» como: negrxs, latinxs, indixs, gitanxs, árabes, orientales, etc. La raza no responde solo al color de la piel y a ciertos rasgos físicos sino también a cuestiones geopolíticas como la nacionalidad, la historia y las migración de algunas comunidades. Partiendo de esa misma racialización, visibilizándola, hemos estado forjando una lucha antirracista para evidenciar el racismo social e institucional que está naturalizado en la sociedad española y europea.

Este movimiento también ha cuestionado cómo se ha venido dando gran parte de la lucha antirracista y migrante en España, donde lxs migrantes y personas racializadas no estábamos teniendo el protagonismo de nuestra propia lucha. Hay bastantes manifestaciones, charlas y debates sobre racismo y migración donde lxs que más hablan y lideran suelen ser personas blancas españolas. ¿No resulta muy absurdo, por buenas que sean sus intenciones? ¿Entonces cómo trabajar conjuntamente personas migrantes y racializadas con personas españolas donde nuestra voz sea la que se escuche, teniendo atención mediática y siendo lxs protagonistas? Esta alianza, que consideramos necesaria, se puede ver viciada por el paternalismo euroblanco y la infantilización de lxs migrantes como personas que no sabemos qué es lo mejor para nosotrxs.

En el caso de los manteros es más complejo porque además de la diferencia racial entre las personas que componemos la asamblea, también existe una gran diferencia entre quienes son manteros y quienes no lo somos o nunca lo hemos sido. Por ejemplo yo, que soy migrante, colombiano, pero tengo privilegios frente a muchos de los manteros, pues tengo papeles, estudios y por ello oportunidades que la mayoría de ellos no tienen. Todo esto evidencia diferencias básicas entre nosotrxs por lo que hay que estar muy pendiente de no apropiarnos de la lucha mantera por parte de quienes no somos manteros, aunque seamos migrantes y racializadxs.

Luego de la experiencia del Encuentro Estatal de Manteros en Julio nos propusimos replantear la forma en que veníamos trabajando como asamblea. Las primeras reuniones luego del verano las dedicamos a esta reflexión junto con nuevas personas que se unieron a la asamblea, entre ellas algunas personas racializadas que hacían parte de ese movimiento que se estaba dando paralelamente en otros espacios de Madrid y que aportaron otra importante perspectiva. Así, tuvimos que revisar especialmente cómo nos estábamos comunicando entre nosotrxs, un aspecto fundamental para desarrollar realmente un trabajo colectivo, intentando poner atención en cómo trabajar con nuestras diferencias idiomáticas y de nivel de  información.

Lo fundamental es siempre tener en cuenta que el objetivo de esta lucha es visibilizar y buscar soluciones a la situación de los manteros, pero siempre intentando que sean ellos quienes lideren y sean protagonistas de su propia lucha, aunque esto implique ir más despacio, porque precisamente en ese proceso de crecimiento y de formación conjunta está el trabajo político y el aprendizaje.

Así, mientras hemos estado en este proceso de revisión y aprendizaje junto a la asamblea hemos tenido que ir pensando también en posibles proyectos de arte colaborativo. Alguno más específico que el trabajo general que hemos estado haciendo a lo largo del año, donde podamos invertir un dinero destinado a producción. Esto resulta complejo ya que como decíamos cualquier proceso que se realice junto con los manteros debe respetar sus tiempos y sus formas de hacer, así como también los tiempos de la asamblea, pero por otra parte también debemos pensar en nuestro compromiso con Hablar en Arte que espera un resultado tangible en un tiempo definido. Así pues va terminando el año y con ello el plazo para cerrar el proyecto y gastar el dinero de alguna forma que corresponda con los objetivos de la asamblea, también con la lucha racializada, sin utilizar a los manteros ni apropiarnos de su lucha, para sacar adelante un proyecto artístico que públicamente llevaría nuestros nombres.

Alexander Ríos y Byron Maher

Como somos dos personas racialmente diferenciadas, era necesario diferenciar las voces, así que los textos en negrita corresponden a Alexander.